Los bollos de cardamomo son una delicia sueca tradicional que se pueden disfrutar en cualquier momento del día. El aroma a cardamomo y el sabor dulce los hacen perfectos para acompañar el café o té de la tarde. En este artículo, te enseñaremos cómo hacer esta receta clásica.
Ingredientes:
Para el glaseado:
Instrucciones:
Tritura las semillas de cardamomo en un mortero o procesador de alimentos hasta que estén finas.
En un bol grande, mezcla la harina, el azúcar, la sal y las semillas de cardamomo.
Derrite la mantequilla en una cacerola a fuego medio y agrega la leche. Calienta la mezcla hasta que esté tibia al tacto.
Disuelve la levadura fresca en la mezcla de leche tibia y mantequilla.
Agrega la mezcla líquida a la mezcla de harina y mezcla bien. Agrega el huevo y mezcla hasta que todo esté bien combinado.
Amasa la masa durante unos 10 minutos, o hasta que esté suave y elástica.
Coloca la masa en un bol aceitado y cúbrelo con un paño húmedo. Deja reposar en un lugar cálido durante 1 hora o hasta que haya duplicado su tamaño.
Precalienta el horno a 200°C.
Divida la masa en 12 trozos iguales y forma cada trozo en una bola. Coloca las bolas en una bandeja para hornear forrada con papel pergamino.
En un bol pequeño, bate el huevo y la leche juntos para hacer el glaseado. Cepilla cada bola de masa con la mezcla de huevo y leche. Si lo deseas, espolvorea azúcar perlado sobre los bollos.
Hornea los bollos durante 12-15 minutos o hasta que estén dorados.
Deja enfriar los bollos en la bandeja durante unos minutos antes de transferirlos a una rejilla para enfriar por completo.
¡Y ya están listos! Ahora puedes disfrutar de estos deliciosos bollos de cardamomo con una taza de café o té caliente. Bon appétit!
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